Cómo empezó todo
En 2014, tres consultores con experiencia en diferentes plataformas CRM coincidimos en una conferencia de tecnología en Barcelona. La conversación derivó hacia una frustración compartida: veíamos demasiadas empresas que habían invertido decenas de miles de euros en licencias CRM que terminaban abandonadas.
El problema no era la tecnología. Las plataformas modernas son potentes y flexibles. El problema estaba en cómo se implementaban: configuraciones genéricas copiadas de manuales, falta de integración con sistemas existentes, formaciones teóricas desconectadas de los flujos reales de trabajo.
Decidimos crear una consultora diferente. Una donde el éxito no se midiera por proyectos facturados, sino por tasa de adopción real del sistema. Donde escuchar cómo trabaja el cliente fuera más importante que enseñarle las mejores prácticas estándar.
Doce años después, seguimos siendo un equipo reducido por elección. Preferimos rechazar proyectos que no podemos atender con calidad antes que crecer demasiado rápido y perder la relación cercana con cada cliente.